“Según el informe de la UNESCO, en España uno de cada tres
alumnos abandona la escuela” Según Jurjo Torres, esto es debido a que a muchos
niños de 16 años se les ha dado a elegir entre el sacrificio que supone el
estudio, o cobrar dinero a final de mes por realizar un trabajo. Desde mi punto
de vista, si queremos disminuir ese porcentaje de abandono escolar, lo primero
que debemos hacer es concienciar a los alumnos que el dinero que consiguen con
puestos de trabajo a tempranas edades, es un dinero efímero, ya que llegará el
día en que necesites tus estudios para seguir adelante.
Jurjo Torres explica que desde que se implantó la
democracia, tras la muerte de Franco, se han producido seis reformas educativas
y se está realizando la séptima. Jurjo también piensa que los políticos creen que
conseguirán el poder según enseñen ciertos valores a los niños.
El problema de nuestro sistema
educativo es que se ha establecido una “política de control”, en la que es el
gobierno el que decide absolutamente todos los contenidos que se van a dar en
el aula, impidiendo al maestro que explique lo que el desee y considere más
importante explicar. Jurjo sostiene que la última reforma educativa es
plenamente ideológica. Esta reforma consiste en menos becas para el alumnado,
un mayor número de horas para los profesores a cambio de un menor sueldo, un
mayor número de alumnos por clase...etc.
Jurjo sostiene que se están realizando un mayor número de
recortes en la escuela pública que en la privada (España es el segundo país de
Europa con mayor porcentaje de escuelas privadas, el 31%) y que se está
realizando una especie de campaña para intentar desprestigiar a la escuela
pública, ya que desde fuera se ven como “escuelas guetos”, en la que, cada vez
más, se puede observar como abundan los niños procedentes de un grupo social
desfavorecido. En cambio, a la hora de hablar de centros privados o
concertados, son los centros los que seleccionan a los estudiantes que quieren
tener, para que así sus calificaciones medias no disminuyan.
Francesc Freixanet sostiene que se necesita más ayuda para
los niños de educación especial, ya que en la actualidad los niños conviven con
24-25 alumnos más y con un profesor únicamente, excepto un día por semana en el
que el niño sale de clase y va a un aula especial con un educador y un
asistente social.
También apunta que las becas comedor que se están dando es
un método de lucha contra el absentismo escolar, ya que, por ejemplo en
Catalunya, el turno de clase es partido y la beca comedor ayuda a los padres
que estén trabajando a no tener que abandonar su trabajo y poder dejar al niño
en el comedor y luego que vuelva a clase.
Uno de los problemas es que están recortando las becas libro y, con la
crisis que tenemos, esto se traduce en que muchos niños puede que no tengan
libros de texto el curso que viene.
Una profesora afirma que sus compañeros nunca han tenido
prestigio social, que no es que el profesor haya perdido ese prestigio en la
actualidad, y que en la carencia de este prestigio social radica el problema
del no-respeto hacia la figura del profesor, ya que si un padre no considera
importante la figura del maestro, es imposible que un niño lo haga.
Mari Peteri, profesora de finés y castellano en Finlandia,
explica que ellos son la cabeza del mundo en cuanto a éxito escolar, pero que
ellos no actúan pensando en los rankings, sino en el futuro.
Finlandia posee tan solo un 0,2% de fracaso escolar. En cada
aula hay un máximo de 18 o 19 alumnos y, en caso de que hubiese un alumno con
necesidades especiales, se incorporaría un nuevo profesor o se reduciría el
número de alumnos.
En Finlandia
la escuela pública constituye un 98% del total de escuelas, es completamente
gratuita, tanto el comedor como el material escolar y los libros de texto.
Mari Peteri afirma que en Finlandia abogan por la igualdad
de oportunidades y de derechos, independientemente de la clase social de la que
provengan.
Si en Finlandia se diese una “escuela gueto”, Mari Peteri afirma
que el gobierno mostraría todo su apoyo.
En Finlandia, explica Mari Peteri, no existen las
oposiciones, sino que tu, al acabar tu carrera, decides dónde trabajar y el
director del centro te realiza una entrevista. Es el director de la escuela el
que elige a su equipo educativo. En Finlandia no existen inspectores, ya que
todos confían en la labor del maestro.
Marc Cerdà explica que en Finlandia las familias están mucho
más implicadas en la educación de sus hijos y que los profesores están
continuamente comunicándose con los padres mediante un sistema electrónico.
Otra característica de Finlandia es que los padres pueden ir a presenciar una
clase del maestro, dado que la escuela es pública y el maestro cobra de los
impuestos de todos los ciudadanos.
Marc Cerdà diferencia entre educar y enseñar. Afirma que los
niños tienen que ir educados a la escuela y estar allí para que les enseñen el
temario.
¿Implantar el sistema finlandés en España?
Desde mi punto de vista, mientras que los políticos sigan
teniendo tantísimo poder sobre la educación en nuestro país, esto va a ser
IMPOSIBLE. En Finlandia, los políticos apostaron por un sistema educativo capaz
de dar buenos resultados a la larga, mientras que en España, los político
únicamente se preocupan por los cuatro años que dura su legislatura, y cada uno
intenta modificar la educación a su manera, politizando la educación hasta el
extremo.
Para que se produzca una verdadera reforma en el sistema
educativo español, sería imprescindible que los gobernantes tuviesen en cuenta
la opinión del maestro, dado que son ellos quienes imparten las clases. Esta
situación se d en Finlandia. Para cada reforma que se va a establecer, el
gobierno habla con los maestros para ver cómo y qué podrían hacer para mejorar
la educación, algo impensable en nuestra España actual.
Otro requisito que, desde mi opinión, habría que copiar de
los finlandeses es el de dar un valor mucho más alto al grado de magisterio, ya
que si no se hace, seguirá siendo exactamente igual que ahora, una carrera
asterístico, una carrera a la que la mayoría pueden acceder dada su bajísima
nota de corte y su enorme cantidad de plazas. Si esta carrera cerrara más
puertas (bajando el número de plazas, o subiendo la nota de corte), no solo se
mejoraría la condición social del profesor, sino que se conseguiría que los que
accediesen a este grado lo hiciesen por verdadera vocación, ya que los que no
lo hacen, acaban siendo malos profesores.
Otra diferencia entre Finlandia y España es la duración de
las clases y los tramos horarios en las que se imparten. Cada clase dura 45
minutos y, justo a continuación, los niños tienen un recreo de quince minutos. Estudios
realizados por psicólogos demuestran que la atención de un adulto baja
considerablemente a partir de los 45 minutos o una hora, y que lo recomendable
es 5 minutos de descanso por cada 30 minutos de clase. Si todos sabemos eso,
¿por qué siguen los niños teniendo que estar 3 horas seguidas antes de su
primer descanso? Con eso tan solo estamos ganando que el niño pierda la
atención que ha de tener para asimilar los conocimientos que debe
aprender.
En cuanto al tramo horario, es muchísimo más flexible el
sistema finlandés. El niño acude a clase a las 8 o las 9 de la mañana, y tiene
la opción de salir de ella a la 1, las 2 o las 3 de la tarde. Esto facilita a
los padres el poder recogerlos de clase si trabajan.
Una de las diferencias más grandes es el número de alumnos por
aula. En España, actualmente hay unos 25 alumnos por cada clase a manos de un
solo profesor, y después de la última reforma educativa que se está elaborando,
habrá alrededor de 30 alumnos, mientras que en Finlandia tan solo hay unos 18
alumnos por aula. Elevando casi al doble el número de alumnos por aula, el
gobierno lo que consigue es el ahorrarse la convocatoria de plazas y, con ello,
el ahorro de sueldos para los maestros, cerrando las oportunidades a aquellos
que terminan la carrera a acceder a un puesto de trabajo. El problema de esto
es que el maestro dispone de menos tiempo a dedicar a cada alumno, y, como
consecuencia, el damnificado es el estudiante.
Realmente, coincido con la gran mayoría de las ideas del
programa, como ya he expuesto, pero hay una en la que estoy en total
desacuerdo. Marc Cerdà, profesor en Finlandia expone la diferencia entre educar
y enseñar y afirma que el niño tiene que ir ya educado al colegio para que allí
pueda aprender. Yo no comparto esa idea, dado que el niño va desarrollando su
educación conforme va creciendo y el profesor, directa o indirectamente, es
clara parte de su educación ya que pasan muchísimas horas con él. El profesor
no solo imparte una serie de conocimientos, sino que enseña unos valores y unas
normas éticas que, en muchísimos casos, los padres no les enseñan a sus hijos.
Pongo ahora algunas citas textuales del video que me han
parecido muy interesantes:
-“Un pueblo educado no permite corruptos ni incompetentes”.
-“Todos son necesarios en un país pequeño”.
Finlandia afirma tener una generación perdida a causa de los
recortes sufridos en la escuela pública en los 90. ¿Será esta generación la
equivalente de esa perdida en Finlandia? La útlmia frase del programa se puede
utilizar a do de advertencia: “O inviertes en aquella gente menuda, o a la
larga lo acabas pagando”.
Te lo has currado, no cabe duda. Buen resumen y buenas las ideas que relacionas con el contenido del video. Me parece bien que no estés de acuerdo con todo lo que se dice en él.
ResponderEliminarTendrás que explicarme qué es una carrera "asterístico" ;)
¿Estás seguro de que la nota de corte para entrar en Magisterio es bajísima? ¿Con cuál has entrado tú?
Enhorabuena.
jajajaja con carrera asterísco me refiero a que es una carrera a la que accede muchísma gente que, o no sabe que hacer, o no le ha llegado la nota para hacer lo que realmente quería. La nota con la que entré yo en la primera adjudicación fue un 8,35 sobre 14, pero al final, en la última adjudicación se quedó en un 7 bajo sobre 14...lo que equivaldría al 5 de antes. La considero baja jajaja
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